Sociedad

La Campagnola trabajó el sábado a la mañana y cerró por la tarde: "La fábrica no funcionará más"

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Es domingo a la tarde y Edgardo Miranda, de 52 años, dice que está "desconcertado". Hace poco más de 24 horas había estado en una capacitación en la fábrica de La Campagnola- donde trabaja desde hace 26 años- en el departamento de San Martín, Mendoza. Cuando salió a las 10 de la mañana, se fijó en la planilla de horarios rotativos, pegada en la puerta, que en le tocaba trabajar este lunes a partir de las 14. Le tocaba hacer una producción de choclo crema. Se fue a su casa a pasar tiempo con su familia y cerca de las 19 del mismo sábado lo llamaron para avisarle que la fabrica no funcionará más, después de 70 años de actividad.

"El mismo día que estuve en una capacitación desde las 6 de la mañana me llamó por la tarde el delegado y me avisó que la fabrica estaba cerrada y no abriría más. Me dijo que nos iban a llamar a uno por uno de la empresa. Conmigo, hasta el momento, no se contactó nadie", explica en diálogo con minutouno.com.

Edgardo es uno de 125 operarios trabajaban en la histórica planta de La Campagnola -que funcionaba desde 1950 en San Martín- ubicada en la manzana de la calle Arjonilla. Esa industria dedicada a enlatado de granos, dirigida por la empresa Arcor, y otra distribuidora apostada sobre la ruta 7, cerraron sus puertas este fin de semana.

"Todos los trabajadores nos enteramos por el sindicato, y ahora por los medios. A algunos compañeros los llamaron para decirles que se presenten para arreglar su situación. No sabemos si presentarnos mañana a trabajar en nuestro horario o no. Es todo muy confuso", cuenta.

Y relata que si bien sabía que "había problemas con la empresa, porque ya en 2018 habían despedido a cerca de 100 trabajadores temporarios", en los últimos meses se habían hecho inversiones en la fábrica, con nuevas maquinarias y hasta inclusive un gerente había reunido en noviembre último a los trabajadores para decirles que no cerrarían la empresa y que se mantendría la producción.

Respecto a la posibilidad de que los reubiquen en la planta de Villa Mercedes, en San Luis, a 300 kilómetros de su hogar -como trascendió- Edgardo dijo que "lo ve imposible" porque tiene su vida, su familia, su hijo y su casa en Mendoza. Sin embargo, él es sostén de su hogar

"La mayoría de los compañeros tienen entre 40 y más de 50 años, es muy difícil que consigamos otro trabajo, las empresas en San Martín están en un estado muy crítico", alertó con preocupación sobre su futuro y el de sus 124 compañeros que están a un paso de perder su empleo.

Fuente: minutouno

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